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lunes, 24 de noviembre de 2014

Deseo & Luz

Pedir un deseo


Al parecer de la sabiduría de la kabbalah, el deseo es consustancial al ser humano. No sólo eso, el compo
nente sutil del ser humano es deseo.
En el Poder de la kabbalah se lee:



"La esencia constitutiva de la naturaleza humana es el deseo". (p. 17)

"Somos deseo en acción". (p.18) 

Tres niveles del deseo humano, mezclados en cada ser humano en distintos grados es la causa de “la diferencia entre una persona y otra”. (p.20)

“En el lenguaje de la Kabbalah, nos referimos al deseo como una Vasija”. (p. 21)

“Se puede afirmar con seguridad que el objetivo primario de nuestro corazón es la felicidad constante e ininterrumpida…”. El deseo de felicidad interminable forma parte de nuestra propia esencia como seres humanos. (p.22)

“…todos los objetos de nuestro deseo sólo son, en realidad, paquetes de felicidad con formas distintas”… que “nos ponen en movimiento y dan forma a nuestra vida” … y que “también pueden ser descritos con otra palabra: ¡Luz! (p. 22-23) 

“Luz es una palabra codificada, una metáfora para expresar el amplio espectro de realización que los seres humanos anhelan”. 

"La Luz es también la voz que llamamos intuición, la magia que atrae a las personas y las oportunidades adecuadas a nuestra vida, la fuerza que activa nuestro sistema inmunológico, el espíritu interno que despierta la perseverancia y el optimismo en nosotros cada mañana, y el combustible que genera nuestra motivación para intentar conseguir más y más en la vida”. (p. 24) 

“La luz es felicidad interminable”... “Queremos que nuestros deseos sean satisfechos de forma constante, y es este flujo continuo e interminable lo que el Zóhar define como Luz”. (p. 25)

“La Luz también se define como la paz mental que resulta de saber que mañana la felicidad seguirá estando con nosotros. Cuando estamos conectado con la Luz, no tenemos miedo, ni ansiedad ni inseguridad acerca del futuro”. (p. 26)

“… El deseo máximo de un ser humano es la Luz”… “La Luz que buscamos está por todas partes. Es la sustancia más común en nuestro universo. Llena el cosmos y satura nuestra realidad. La Luz es infinita, ilimitada y siempre está dispuesta a satisfacernos”. 
Por tanto “Si las personas son la esencia del deseo y lo que deseamos es Luz, dado que el Universo está inundado de Luz…
¿qué se interpone en el camino hacia nuestra felicidad eterna? (p. 27)
Una cortina. (p. 28)

A tomar consciencia doblemente recomienda la lectura completa de este libro del cual se han tomado las citas; entre paréntesis el  número de página (p.):

BERG, Y. 
El poder de la Kabbalah.
Colombia, 2011, 2ª ed. Kabbalah Publishing, 253 p.

Más información:
El Centro de Kabbalah

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